Como aquel primer día en que fuiste a la escuela, como aquel en que entraste a trabajar por primera vez. Así se siente esto, tengo el honor de iniciar este blog, en el cual estaré posteando temas de diseño (gráfico principalmente) al igual que algunos trabajos personales.
Al ser el principio de esta historia, dejaré aquí un vestigio de como fue que me inicié en el diseño gráfico. Aquí vamos:
Generalmente todos llegamos al diseño por que somos apasionados del dibujo, al menos en lo que he podido ver. Es por eso que al momento de entrar a la universidad los salones están atascados con casi medio centenar de alumnos... ingenuos todos, creyentes de que con nuestra básica habilidad tenemos lo que se necesita. Oh tierna juventud! ¿Pero que pasa cuando el semestre va avanzando y las cosas se comienzan a complicar? y no me refiero a que de verdad tengamos estratagemas por resolver, es simplemente que nos vamos dando cuenta de lo que implica. Si bien en un inicio somos aficionados del dibujo, después nos damos cuenta de que hay todo un mundo de técnicas de representación, composición, comunicación, diferentes sustratos, plataformas, aplicaciones etc..
Las cuales requieren de un análisis mas concienzudo. Es ahí cuando algo se quiebra: La vocación.
Y es que no es lo mismo que te guste dibujar a que sientas pasión por dibujar y diseñar. Es ahí en el punto en el cual los grupos pasan de tener 45 alumnos a tener 30, después 25 y así sucesivamente, en lo personal tuve la oportunidad de ver un grupo en semestres finales de 8 personas. Aunque también podemos encontrar rezagados que se van adhiriendo a los grupos y esto los hace mas nutridos.
Ahora bien, tampoco digo que todos los diseñadores seamos prodigios del dibujo, pues ha llegado a haber grandes diseñadores sin tanta habilidad; pero amigos, aquí de lo que les hablo es de la pasión y de saber manejar códigos, tener estilos acordes a cada uno de nosotros.
A mí en lo personal siempre me gustó dibujar, recuerdo que estando en la primaria dibujaba los looney toons por que salían en los
tazos ó también algunos cómics de los Simpson, eran mis cosas predilectas para dibujar. Más tarde, cuando estuve en secundaria me interesé de alguna manera en el grafitti, aunque nunca entré de lleno pues esta actividad estaba bastante mal vista y marginada. A la par de esto tomé clases de dibujo técnico por dos años y uno de artístico. Al momento de estar en la preparatoria, tomé algunas clases de dibujo y pintura. recuerdo que me gustaba caricaturizar a mis maestros, algunos bien logrados y cómicos, otros no tanto.
Hasta ahí, no me rondaba por la cabeza la idea del diseño gráfico, si no hasta que un día caminando por el centro de mi ciudad pasé por un local de revistas y vi una portada totalmente fuera de lo común: un formato extraño bastante mas grande que el tamaño carta, la foto estaba representada en una especie de duotono y mostraba un close up de un integrante de la banda slipknot, el cabezal mostraba el nombre de la revista con una tipografía decorativa pero de igual manera nada de lo visto regularmente. Su nombre: La Mosca (y en letras mas pequeñas decía: en la pared) Wow! me atrajo inmediatamente y la compré. Ya entrado en la revista me gustó más pues la disposición de los textos, el diseño de las dobles paginas, las ilustraciones y los contenidos eran totalmente una invitación a la experimentación. Esto me llevó a indagar un poco más en la publicación y descubrí que quien estaba a cargo del diseño era un estudio llamado
La Fé Ciega el cual era comandado por Domingo Noé Martínez y Yolanda Garibay.
Fue así mi invitación al diseño, fue como recibir mi carta de Howarts (ja!) obviamente no literal pues tuve que pasar por aun proceso de selección para ingresar a la universidad.
Todo esto dió pie a que me decidiera por estudiar diseño, las revistas. Un amor que hasta el día de hoy cultivo, pasaron por los anaqueles cientos de revistas pero La Mosca y posteriormente Complot fueron los alicientes de mi pasión.
Tristemente ahora ninguna de las dos publicaciones existe, pero las atesoro en mi colección personal como esa primera inspiración que dió la entrada al mundo del diseño.